Este fin del 2006 nos encontró girando el cuerpo al compás del alma... volando de placer... soñando con los pies... ¡bailando! SI... Bailando para un público entusiasta y fiel que año a año llena la sala del cine teatro Héctor Chanferonni...
Este año que no era un año más... allí tras la alegría de la danza estaba la tristeza de esa ausencia conocida... de ese ser escepcional que nos acompañó tantos años y este octavo encuentro no estaba... pusieron fuerza, voluntad, se acordaron mucho mucho de Sergio y ellos, los protagonistas de esta fiesta bailaron como él y María Rosa les enseñaron... con el ALMA...